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Informe Especial

Andres "Tito" Jacquier: viajando al pasado en carros a escala

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Organizado por la Biblioteca Popular Sarmiento, el sábado, el puanense Andrés Tito Jacquier expuso una veintena de rèplicas de carruajes y carros antiguos que ha construido en los últimos 15 años como parte de un hobby que comenzó replicando un recuerdo familiar para su esposa.

"Tengo 84 años y algunos meses" nos dice Jaquier, quien entre las piezas que expuso, mostrò dos que tienen mucho que ver con la historia pigüense.
«El abuelo Gabriel Jacquier vino a Pigüé en 1889 como emigrante francés.. Estuvo hasta 1923 cuando compró campo en Puan cuando se remataron los lotes de la colonia Udaondo y se trasladó con sus nueve hijos. Mi padre, tercer hijo varón, nació en Pigüé y fue al colegio aquí», recordó Andrés Jacquier.


Es que su primer "trabajo" fue replica la chata o carro con pescante que hoy se encuentra en el Parque Municipal junto al museo. «Ese carro estuvo 50 años en el galpón en la chacra y fue donado para el museo... La otra parte que es mi señora y la hermana, donaron la otra parte para que se hiciera la carreta. Es el testimonio del emigrante francés Antonio Moulín» dijo Jacquier.


Es que ese carro "perteneció a la familia Moulìn, y estuvo guardado en la chacra muchos años y "un día con Antonio Jorge, lo vimos, lo pusimos en marcha e hizo un viaje a Puan para participar de la Fiesta de la Cebada en 1986.. Es el carro pescante que está en el Parque, lo vi en condiciones y le propuse ponerlo en marcha para llevarlo a Puan.. Lo sacamos, estaba en condiciones, Antonio le hizo unos ajustes, el Centro Tradicionalista de Puan consiguieron cinco caballos y una yegua con potrillos...Y el carro luego de màs de 50 años apareció en Puan.. ese carro se donó a Pigüé".


"Mi señora me dice: me tenés que hacer si querés el carro con pescante, quiero tener un recuero del carro que manejaba mi papá. Nos vinimos con cuaderno, birome, y tomé medidas, fotos.. Mi señora se trajo un silla y ella anotaba las medidas. Lo saqué, no me gustaron las ruedas y las hice de nuevo, creo que las saqué al 99% igual».
« Yo en un tallercito en Puan, empecé me entusiasme y lo terminé... A mi me gustaba la madera y lo hice. Luego mi señora me hizo un segundo pedido: que hagas la carreta.. Bue, hice la carreta" cuenta Jacquier, quien en replicar el carro con pescante tardó unas 150 horas de trabajo.


El carro con pescante, había sido comprado en Pigüé por la familia Moulìn por $1.500, "e hizo arreglar otro, que estaba desarmado, las ruedas, eje y otras cosas fue a parar a la carreta que está en la rotonda de Pigüé. Es decir que como recuerdos mudos de este inmigrante francés quedaron la carreta y la chata".


"Me entusiasme y de eso hace 15 años, voy haciendo, me entretengo, me gusta trabajar en madera.... Por ejemplo, una mensajería me llevó unas 200 horas de trabajo" dice el coleccionista y artesano. «A veces se trabaja una hora, dos horas y media, y a veces dejo.


El carro había sido comprado en Pigüé por $1.500, "e hizo arreglar otro, que estaba desarmado, las ruedas, eje y otras cosas fue a parar a la carreta que está en la rotonda de Pigüé. Es decir que como recuerdos mudos de este inmigrante francés quedaron la carreta y la chata".

Jacquier, dice que no vende sus trabajos, porque se ha encariñado con ellos. "Una vez una mujer me quiso comprar la carreta, y no entendía que no la quería vender.. No lo vendo, aunque pueda fabricar otra.." asegura. «Cuando vos terminas una cosa de esta le tomá mucho cariño. Mis dos hijos me han prohibido que venda algo. En base a eso hago todo por números pares, el día que papá falte habrá 10 para cada uno o 15 para cada uno».


«Un colega de Tandil me dijo que si lo llevaba a Bariloche lo pagan los turistas en euro, pero yo no. Lo dejo en casa. Le tomo cariño. A veces te sale mal, tenés que tirar al canastito y empezar de nuevo, con algún pequeño rezongo» dijo Jacquier.


Marcando que en su pequeño taller en Puan, pasa sus días de jubilados replicando los carros y carruajes que transitaron estas tierras en el pasado. Ahora, trabaja en la réplica 1 en 10 del "gigante de la llanura. Ese carro tenia una rueda de tres metros, por lo que las ruedas las tengo que hacer de 32 centímetros, las de adelante 16 ctms, y 60 centímetros de caja" explica Jacquier.


«Mi padre también era chacarero, yo era chiquito cuando el falleció. A los 14 años entré en la Cooperativa de Puan y ahora llevo casi 20 años de jubilados. Me tengo que entretener en algo, ¿Qué va a hacer un jubilado a parte de rezongar?» dijo Jacquier.


Mientras, como jugando, primero a pedido de su señora, y luego para emplear el tiempo de jubilado, Tito Jacquier, replica el pasado en escala, y con absoluta precisión. Un entusiasta que tuvo la amabilidad de compartir su pasión con los pigüenses, y casi jugando, nos llevó a dar una vuelta en carro por las huellas de nuestra historia.