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• En 2011 se retuvieron vientres lo que se tradujo en más animales. La rentabilidad y el consumo, en baja.
Después de la larga sequía padecida en esta región y la notable reducción del stock ganadero; el año pasado los productores realizaron una fuerte retención de vientres, como consecuencia hoy se cuenta con más animales; lo aseguró a «Reflejos rural», Néstor Filócomo, operador de hacienda de nuestro distrito.
« La retención quedó evidenciada en las ventas, se vendía todo el ternero macho y hembra muy poco, alrededor del 20%, el resto quedó todo en el campo a la espera de que esa hembra sea una futura madre, única forma de aumentar el stock. Osea esto se logra dejando hembras para crías y no comprando vacas, si esto ocurriera lo único que haríamos es cambiarlas de lugar, pero no aumentamos la cantidad». «Es un negocio a muy largo plazo, todavía no se conocen los resultados de la última vacunación, pero hay un aumento, estimamos que este año tenemos que andar rondando las 150-160 mil cabezas, si bien no están los datos oficiales, el cálculo es que tendríamos 20 mil cabezas más», informó.
Continuando con el análisis de la situación actual de la ganadería, el entrevistado recordó que el año pasado fue bueno en cuanto a lo climático, por lo que se pudo mantener lo que se retuvo y, si bien hoy se padece una sequía. Sobre todo marcada por la época, ya que enero y febrero son, típicamente, de pocas lluvia, es de esperar que el agua nos beneficie en otoño. « Acá tiene que llover en el otoño y en la primavera, normalmente en invierno y verano llueve poco. Pero lloviendo en otoño y primavera, garantiza lo necesario, para hacer un rollo, para que los verdeos de verano implantados con tiempo te van a dar pasto en el invierno».
En referencia a los valores según las categorías, Néstor Filócomo señaló que se está logrando un equilibrio entre la hacienda gorda y la de invernada, y los nuevos terneros que van a nacer en marzo. Por lo que se va a contar con una oferta más importante a la vez que el precio de la invernada estará relacionado con el valor del gordo.
«El precio del gordo no creo igualmente que suba considerablemente porque no sé si el consumo lo va a convalidar. Es que el consumo bajó bastante y esto, por supuesto, retrotrae los precios y por otro lado, crea una fuerte preocupación en todos los productores porque la verdad es que los costos han aumentado fuertemente, lo que la ganadería era un excelente negocio hace un año, hoy ya no lo es tanto porque los insumos necesarios para mantenimiento, aportes y personal y todo lo que implica mantener una explotación en regla, significa mucha plata y cuando se estabiliza lo que uno vende y aumentan los costos, evidentemente se obtiene una renta mucho menor, y esto es muy preocupante»; manifestó Filócomo.
Si realizamos una comparación más sobre las mejores condiciones que se vienen dando para la ganadería, debemos señalar que las hembras han llegado con un mejor estado corporal al servicio con alimentación natural. Osea había pasto.
«De hecho este año las preñeces fueron muy buenas, esperemos que cuando se hagan los tactos entre marzo y mayo, tengamos el mismo porcentaje de preñez que el año pasado que fue muy bueno. Producto de que la vaca estaba en buen estado»; indicó el entrevistado para agregar que el criador que tenga que vender en estos momentos por sus necesidades económicas, podrá obtener buenos valores. Al contrario de lo que sucedió cuando hubo que vender por falta de pasto.
Recomposición
Al momento de definir si nos encontramos en un buen camino hacia la recomposición ganadera, en general, Néstor Filócomo dijo que el proceso es lento y afirmó que en las zonas donde se puede hacer agricultura, se opta por esto, no se cambia por la vaca. « La ganadería se ha trasladado más al norte, a lugares que geográficamente y climáticamente son distintos, la hacienda de cría está metida en el monte, parte de Entre Ríos, Corrientes y hasta Formosa, se han transformado en zonas de mucha ganadería. Acá nos cuesta remontar, si no es con retención de hembras es muy difícil que alguien pueda, genuinamente hacer inversiones para obtener cantidad de madres porque es caro y además, ni siquiera hay una política crediticia que beneficie esta posibilidad». «Debería haber créditos blandos, valor producto y a largo plazo, esto es muy difícil de conseguir y si estos créditos apareciesen sería dificultoso que estuvieran disponibles para todos, hay mucha gente hoy, por su achicamiento en la ganadería, por la situación general de los últimos cuatro o cinco años, hoy no es sujeta de créditos»; dijo Filócomo.
Para añadir que lo que contempla la Ley de Desarrollo del Sudoeste, en las intenciones por mejorar una situación complicada está bien, pero la práctica no dice eso, ya que en los hechos los beneficios no son generalizados. Sino que, simplemente, hasta ahora sirvió para generar pequeños recursos para los productores chicos, que son valorables, pero no solucionan el problema de fondo.
Receta
« El problema de fondo está en achicar la presión fiscal que hoy tiene el productor, si querés generar posibilidades de que la gente gane algo de plata, en una determinada zona, a través de la ley, se tendría que desgrabar ganancias, ingresos brutos, cobrar menos las guías, osea, liberarlo fiscalmente, y darle posibilidades de exportación. También liberar el mercado de carnes para que no haya cupos y se puedan exportar las partes que son exportables, con pequeños parches no se solucionan los problemas de fondo y a los productores que están en una situación muy complicada, que los hay, les dan una mano para que sigan seis meses a un año más, pero nada más que eso»; opinó el operador ganadero.
De todos modos Néstor Filócomo concluyó en que los productores que han atravesado todas las tormentas que azotaron la región y se mantuvieron a pesar de políticas desfavorables, son aquellos que han sido conservadores en la explotación y no se jugaron por una sola cosa, sino que han podido mantener las vacas, hicieron ciclo completo en el rodeo, realizaron algo de agricultura.
Por último Néstor Filócomo opinó: « Para que todo sea equilibrado debe haber políticas muy claras para que todos los actores de la cadena de la carne, tengan su rentabilidad, porque todos son necesarios, desde el que produce el ternero, hasta el que lo engorda, el que lo mata, y, después por el mostrador, la posibilidad del consumidor. Todo tiene que ver con todo, hoy la balanza no se inclina tanto hacia el productor y empieza a generar un margen de rentabilidad menor al que tenía, aunque el productor ya no tiene el endeudamiento de hace un tiempo atrás».







